“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.» – Juan 3:3
Juan 3 es fundamental para entender la enseñanza de Jesús sobre el nuevo nacimiento y la salvación. La conversación entre Jesús y Nicodemo revela la esencia del evangelio y la necesidad de la transformación espiritual.

Reflexión
Nicodemo, un fariseo y miembro del Sanedrín, viene a Jesús de noche con preguntas sobre su enseñanza. Jesús directamente le introduce el concepto de nacer de nuevo, lo cual confunde a Nicodemo. Jesús explica que este nuevo nacimiento es espiritual, no físico, y es necesario para entrar en el reino de Dios. Esto señala la importancia de la regeneración espiritual a través del Espíritu Santo.
El diálogo destaca también la famosa declaración de Juan 3:16, que encapsula el corazón del evangelio: Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que cree en él no se pierda sino que tenga vida eterna. Este versículo no solo subraya la universalidad del amor de Dios, sino también la promesa de vida eterna a través de la fe en Jesucristo.
En la segunda parte del capítulo, Juan el Bautista reitera la preeminencia de Jesús, señalando que Él debe crecer y él (Juan) debe menguar. Este testimonio de Juan resalta la transición del Antiguo al Nuevo Testamento y la necesidad de seguir al Mesías.
Aplicación
Busca el Nuevo Nacimiento: Reflexiona sobre tu propia experiencia espiritual. ¿Has experimentado el nuevo nacimiento que Jesús describe? Si no, considera lo que esto significa y cómo puedes abrir tu corazón al trabajo transformador del Espíritu Santo.
Cree en la Promesa de Dios: Juan 3:16 es un recordatorio poderoso del amor y la misericordia de Dios. Fortalece tu fe al confiar en esta promesa y vive cada día en la seguridad de la vida eterna que se te ha ofrecido.
Disminuye para que Él Crezca: Considera cómo puedes, como Juan el Bautista, disminuir para que Cristo crezca en tu vida. Esto puede significar cambiar prioridades, dedicar más tiempo a la oración y a la lectura bíblica, y buscar maneras de servir a otros que reflejen el amor de Cristo.
Vive en el Espíritu: El nacimiento del Espíritu cambia nuestra manera de vivir. Esfuérzate por vivir de una manera que esté guiada por el Espíritu, mostrando los frutos del espíritu en todas tus acciones.
Nuestra identidad
Una familia de discípulos de Jesús, fundamentada en la Biblia, comprometida con la Reforma, que proclama la buena nueva de la salvación, que trabaja por la restauración de las personas y que coopera en la construcción del reino de Dios.